Ensalada de Pimientos Asados: La Receta Tradicional de la Abuela
El mejor plato de pimientos asados del mundo: pimientos ahumados/asados a fuego lento, pelados a mano, aliñados con ajo picado y una generosa piscina de aceite de oliva.
Ingredientes
Para 2 personas:
- 4 pimientos rojos carnosos.
- 5 dientes de ajo.
- Aceite de oliva virgen extra (en cantidad generosa, sin escatimar).
- Sal al gusto.
- Una buena barra de pan rústico para mojar.
Preparación
Hoy nos vamos a marcar el mejor plato que se puede hacer con pimientos: la receta tradicional de mi abuela. Es una elaboración humilde pero llena de sabor que demuestra que lo sencillo, cuando se hace con paciencia, es insuperable. Empezamos con los pimientos rojos enteros. Los colocamos en el ahumador a 150 grados durante unas dos horas y media para que la piel se vuelva oscura y tostadita (si los preparáis en el horno convencional de casa, ponedlos a 180 grados durante 30 minutos por un lado, les dais la vuelta y los dejáis otros 15 minutos más).
Una vez que los pimientos están bien asados y tiernos, los sacamos del calor y los cubrimos inmediatamente con un paño limpio o un recipiente cerrado durante 10 minutos. Este sudado térmico es el truco infalible de la abuela para que la piel se desprenda prácticamente sola sin romper la carne del pimiento.
Con la mesa de trabajo bien limpia, retiramos el pedúnculo y limpiamos todas las semillas del interior. Le quitamos la piel tostada a mano con cuidado y cortamos la carne del pimiento asado en tiras longitudinales. Volcamos todas las tiras de pimiento en tu bol favorito, asegurándonos de recoger también todo el jugo dulce que hayan soltado durante el pelado.
Sazonamos con una pizca de sal, incorporamos los cinco dientes de ajo picaditos muy finos y regamos con un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra. Mezclamos bien con una cuchara y observamos la mezcla: la clave de esta receta es que los pimientos queden flotando en una auténtica piscina de aceite de oliva infusionado con el ajo. Servimos acompañado de una buena barra de pan para mojar sin parar.
Cosas que uso
Tu nutri de confianza
Esta ensalada de pimientos asados es un espectáculo de salud y tradición. Los pimientos rojos son una de las mejores fuentes naturales de vitamina C y antioxidantes, y al asarse a fuego lento concentran todos sus azúcares naturales sin necesidad de añadir nada artificial. El aceite de oliva virgen extra aporta grasas monoinsaturadas cardiosaludables de la máxima calidad. Puedes guardar esta ensalada en la nevera en un recipiente cerrado durante varios días; con el paso del tiempo, el ajo y el aceite se confitan mejorando todavía más el sabor.