Solomillo al Ají Amarillo: Jugoso, Cremoso y Lleno de Umami

Solomillo de cerdo bien marcado con una salsa peruana irresistible de ají amarillo, yogur griego, salsa Perrins y crackers, servido con arroz y queso feta.

Ingredientes

Para 1 - 2 personas:

  • 1 solomillo de cerdo (cortado en medallones gruesos).
  • 1 cebolla picada en brunoise fina.
  • 8 dientes de ajo picados.
  • 2 cucharadas generosas de pasta de ají amarillo.
  • 4 cucharadas de yogur griego natural.
  • Zumo de 1 lima.
  • Unas cuantas hojas de cilantro fresco.
  • 4 cucharadas de salsa Perrins (Worcestershire).
  • 1 paquete de crackers (galletas saladas troceadas).
  • 150 gr de arroz blanco cocido.
  • Queso feta desmenuzado.
  • Cilantro fresco al fallo para terminar.
  • Furikake de shisho (opcional, para el toque final).
  • Aceite de oliva virgen extra y sal.

Preparación

Esta receta está inspirada en un plato que hacía la madre de un colega y que me parece un auténtico espectáculo. Se prepara en cuestión de 15 minutos y te rinde fácilmente para varias raciones. Lo primero que hacemos es poner a precalentar una sartén a fuego bien fuerte con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cortamos el solomillo de cerdo en medallones de grosor medio. Cuando la sartén esté echando humo, echamos los medallones para marcarlos a fuego vivo. No buscamos cocinarlos del todo por dentro, solo dorarlos bien por fuera. En cuanto tengan ese colorcito tostado tan apetecible, los retiramos inmediatamente a un plato y los reservamos junto con los jugos que vayan soltando.

Acto seguido, sin lavar la sartén, echamos otro hilo de aceite de oliva e incorporamos la cebolla picada muy fina y los ocho dientes de ajo picaditos. La propia humedad que suelta la cebolla al entrar en contacto con el calor va a desglasar todo el fondo de la sartén, rescatando todos los jugos tostados de la carne. Rehogamos la cebolla y el ajo durante unos cinco minutos a fuego medio hasta que estén bien tiernos y transparentes.

Llega el momento de construir la salsa. Sumamos dos buenas cucharadas de pasta de ají amarillo y removemos durante un minuto para que se tueste ligeramente y libere todo su aroma. A continuación, incorporamos cuatro cucharadas de yogur griego natural (que le dará una cremosidad brutal sin pesar en el estómago), el zumo de una lima entera, unas hojas de cilantro fresco y cuatro cucharadas generosas de salsa Perrins. Rompemos el paquete de crackers con las manos directamente sobre la sartén para aportar el almidón que espesará la mezcla.

Pasamos todo el contenido de la sartén al vaso de la batidora y trituramos a máxima potencia hasta conseguir una crema fina, uniforme y sedosa. Volcamos la salsa recién triturada de nuevo en la sartén a fuego suave, sin dejar ni una gota en el vaso. Incorporamos los medallones de solomillo que teníamos reservados con todos sus jugos acumulados en el plato. Dejamos que todo dé un hervor suave durante cinco minutos para que la carne se termine de cocinar en el centro y se impregne bien del sabor de la crema.

Para emplatar, servimos los 150 gramos de arroz blanco en la base de tu bol favorito. Colocamos los medallones de solomillo de cerdo por encima, napamos generosamente con la salsa de ají amarillo y rematamos el plato con queso feta desmenuzado, un poco de cilantro fresco al fallo, unas gotas extras de zumo de lima y un toque de furikake de shisho.

Cosas que uso

Tu nutri de confianza

Este solomillo al ají amarillo es una opción comodín estupenda para tu menú semanal. El solomillo de cerdo es un corte magro con un aporte proteico altísimo y muy poca grasa saturada. El uso de yogur griego natural en lugar de natas o cremas pesadas le da esa textura aterciopelada manteniendo el perfil nutricional muy equilibrado. Además, si te sobra salsa, no la tires bajo ningún concepto: guárdala en la nevera y úsala al día siguiente como salsa para saltear un plato de pasta, ¡queda espectacular!

Calorías Calorías 540
Proteínas Proteínas 42gr
Hidratos Hidratos 48gr
Grasas Grasas 18gr
Gluten Gluten Crackers
Soja Soja no
Lactosa Lactosa Yogur griego, queso feta